jueves, 30 de mayo de 2013

un viejo cliché: el principito, capitulo 21

CAPÍTULO XXI
Fue entonces que apareció el zorro:
- Buen día - dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.
- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...
- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...
- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.
- Ah! perdón – dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
- Qué significa "domesticar" ?
- No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?
- Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa "domesticar" ?
- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?
- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ?
- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."
- Crear lazos ?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...
- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado...
- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas...
- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
- En otro planeta ?
- Sí.
- Hay cazadores en aquel planeta ?
- No.
- Eso es interesante ! Y gallinas ?
- No.
- Nada es perfecto – suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...
El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor... domestícame ! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !
- Qué hay que hacer ? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.
- Qué es un rito ? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso ! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.
- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- Pero vas a llorar ! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- Entonces no ganas nada !
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
Luego agregó:
- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.
El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.
Y las rosas estaban muy incómodas.
- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.
Y volvió con el zorro:
- Adiós – dijo...
- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
- Es el tiempo que he perdido en mi rosa... – dijo el principito a fin de recordarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo

miércoles, 29 de mayo de 2013

siempre el miedo


siempre el miedo ¿a qué?
a lo mismo de siempre: a quedar expuesto, al rechazo, a ser dañado, al fracaso y muchos otros, inclusive el miedo al miedo, como piedra angular.

a veces, me repito mil veces que nadie está evaluando el proceder, ni los caminos a escoger, tomar aire y lanzarse a la aventura es mucho más sencillo en la teoría que en la práctica, es mucho más fácil escribirlo que hacerlo de verdad, el papel lo aguanta todo.

y seré sincero, tengo miedo.

en una canción escuché que no se tiene miedo de morir, se tiene miedo de vivir la vida.
quizás, quién sabe.



habrá que tomar aire (un whisky no vendría mal tampoco) y hacerse responsable de uno mismo para no cargar con los famosos "y si hubiera..." cuando ya sea demasiado tarde.

here we go.


martes, 7 de mayo de 2013

obsesionario en la mayor


Hace días que ando pegado con este tema, así que quería compartirlo..


Después de la lluvia, el perfume de la angustia y el sonido del silencio que dejas cuando te vas. Después de no sobrevivir a las mañanas de ese abril nubladas como ninguna más.

Viajo bien adentro a la ciudad del desencuentro, capital del nuevo centro del vacío existencial.
Como me desilusionas cuando amagás y tiroteás sin terminar las cosas.

Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más, corazón, que caros son los precios del amor

No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror
Y soñé pasiones locas con vos, y simplemente pasa que
Tengo ganas de verte y simplemente pasa que…

Algo habré perdido que ando tan comprometido, buscar adentro tuyo algo que esta adentro mío, algo para poder tapar mi gran agujero espiritual,
Mis ilusiones rotas.

Creo que buscarte es más digno que pensarte,
Más difícil que encontrarte y menos triste que olvidarte.

Me preguntaste,”vos tomás?”, te dije “ya no lo hago más”
Y te aburrió la historia.

Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más, corazón, que caros son los precios del amor

No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror
Y no se que esta pasando con vos que simplemente pasa que
Tengo ganas de verte y simplemente pasa que…

No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror,
Y lloré la noche del apagón y simplemente pasa que
Tengo ganas de verte y  simplemente pasa que…

No te encontré en el centro hoy, ugual volví pensando en vos
Y grité tu nombre en el callejón, y simplemente pasa que
Tengo ganas de verte, y simplemente pasa que tengo ganas de verte. 

jueves, 2 de mayo de 2013

sobre un momento futbolero, la rebeldía y la vida misma

"Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida, con sus cosas más esenciales  Desconozco cuanto sabe esta gente acerca de la vida, pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol.." (Eduardo Sacheri)

"El fútbol es alegría o no es nada"


Después de escribir sobre temas indispensables para la vida humana como el perro león y la mariposa y su simbolismo me es imperioso tocarlo a este tema, se me hace

A pesar de que sé que la mayoría no esté de acuerdo conmigo en esta pasada, creo que el fútbol y la vida convergen en demasiados puntos, más de los convenientes para quienes no tienen gusto por este deporte y más que conveniente para quienes lo seguimos con autentica pasión.

Podría pasarme horas intentando escribir sobre esto o aquello, de similitudes y diferencias, pero quiero ir a algo que es mucho más trascendentes que eso, quiero escribir sobre la filosofía que estampó Jorge Sampaoli en la Universidad de Chile mientras estuvo allí; y es que, en este club más acostumbrado a bailar con la fea, a perder que a ganar, a quedar en los "casi" que llegar a levantar la copa... es que, en un club donde sólo el amor a la camiseta lo mantiene, es la filosofía de "don Sampa" es donde se puede apreciar en su forma más evidente.

El amorsh


Las ideas son fugaces, no duran, pareciera que todo hoy en día tiene que ver con obtener logros (copas en el fútbol) sin importar como, sin embargo, un rebelde con causa no se sentiría jamás cómodo con este tipo de pensamientos, un reaccionario quiere siempre salir por delante; porque a veces (por no decir siempre, o casi siempre) el final tiene más que ver con el medio y no al revés.

Pensemos en un rebelde, puede ser el Ché Guevara; un rebelde. ¿Qué sería de este rebelde sin las ideas que interpelaban y homenajeaba en su cabeza? La rebeldía sin ideas es una agitación, un garabato, una explosión de vació, un montón de nada.

Pensemos en otros rebeldes, tal puede ser Hitler y Cristo ¿rebeles? sí. Pero a la vez muy diferentes, pues es importante el carácter del tono de la rebeldía. La rebeldía está en ambos, pero las ideas y el carácter marcan una diferencia tan radical que una figura se aleja de la otra. Así que no da lo mismo, si se va a ser rebelde, se tiene que tener ideas claras y trascendentales.

Son pocas las cosas fáciles y rápidas que valgan la pena. La idea de racionalizar todo esto puede parecer complicado (o no) y aquí viene la parte más delirante donde complico todo y lo mezclo, la vida y el fútbol y es que podemos pasarnos la vida entera tomando resguardos defensivos, que no nos conviertan en contra, que no nos dañen, podemos vivir así y dependen de una gran genialidad de nuestro 10 y que el 9 marque en arco contrario. Eso es fácil de aprender, eso cualquiera lo aprende, cualquiera lo enseña, en dos fechas, y vamos tomando un resguardo, no corramos el riesgo.

Y si tomamos el camino díficil, y si queremos encarar a la chica más guapa de la fiesta a como de lugar y que tal si nos dañan, y que tal si para lograr algo de esto, hay que trabajarlo y que si queremos tocar la pelota con nuestro amigo y que el la toque con nosotros para que intentemos salir de frente a meter un gol. Y es esto a lo que quería llegar: si a algo no podemos renunciar es a salir a jugar, a jugar a todas las canchas, a no ser menos que nadie (porque, de verdad, no somos menos), no podemos renunciar a hacer un lindo juego, salir a buscar el arco contrario, salir a encarar a la vida, a que, por decir algo, encaremos a aquella mujer que te roba los sueños y pesadillas también y veamos que podemos salir dañados, pero también podemos gambetear, amagar y, si lo hacemos bien, marcar un gran gol.

Las cosas que fácil y rápido se consiguen no suelen valer la pena, sin embargo, cuando es todo lo contrario, ya valió algo: tu pena. Se puede depender de genialidades y guardar el que no nos dañen o podemos salir a buscar el objetivo dando, quizás, algo de ventaja al dejar descubierto nuestro arco, pero el arco contrario está, a cada tranco, algo más cerca.

Podemos encarar, gambetear y amagar... o podemos esperar a que nos gambeteen y verla pasar.

Poema al fútbol, estos argentinos, son locos.


Para mi próxima entrada me iré menos en la profunda, deliraré un poco menos. Les dejo un link a una página de taringa donde un loco se dio el labor de recolectar frases futboleras, algunas están muy bonitas y en otras quise llorar (de pena). click aquí


Saludos!